El rissoto es un plato estrella de la cocina italiana que a Aida y a todos nos encanta por su cremosidad, por sus sencillos ingredientes, por su peculiar sabor.
Estamos hablando de cocina sencilla, sana y económica. Hoy lo hemos hecho con unos deliciosos champiñones y con Martini blanco (en lugar del vino), idea que leí en una receta de Jaime Oliver.
Necesitarás (para cuatro personas) : una cebolla, quinientos gramos de champiñones, cuatro cucharadas de mantequilla, trescientos gramos de arroz de grano redondo, dos vasitos (pequeños) de Martini blanco, un litro de caldo de verduras caliente, cincuenta gramos de queso parmesano rallado, sal y pimienta.
Pela y pica muy finamente la cebolla y rehoga en una cazuela con la mitad de la mantequilla y con las setas que prefieras . No lo dejes dorar apenas.
Echa el arroz en la cazuela y remuévelo con el conjunto anterior hasta que tome un aspecto claro y transparente, para lo que necesita un calor muy suave. Lo más importante es no dejar que se tueste.
Sin dejar de remover, vete añadiendo poco a poco el caldo , la sal y el Martini blanco, de forma que el arroz no se quede nunca seco pero tampoco caldoso.
Vete probando el arroz, hasta que éste adquiera la textura característica del rissoto: blando por fuera, ligeramente duro por dentro, para lo que necesitarás cocerlo, removiendo de vez en cuando, durante 20 minutos.
Finalmente añade un poquito mantequilla (dos cucharadas) y queso parmesano rallado (otras dos), y mézclalo, removiendo, con el arroz.
Poner la tapa en la olla y dejar reposar 2 a 3 minutos. Esta es la parte más importante del risotto, pues es aquí que va a quedar cremoso como debe ser.
Servirlo inmediatamente.
Vía] Jamie Oliver